Fantasmas del ayer

Busco que me atrapen,

que me abracen, 

que me cambien la vida con una sonrisa.

Busco que me descuiden

y me hieran, 

para luego curarme las heridas 

a lamidas 

mientras vuelvo a levantarme. 

Busco que me reten, 

que me hagan olvidar el pasado

a mordidas. 

Busco que me besen tan fuerte

que mis piernas fallen 

y comiencen a masturbarme

en algún ascensor. 

Busco que me decifren,

que me rescaten 

y que me hagan que el mundo

jamás será perfecto 

a menos que me libere de los fantasmas

del ayer y deje de buscarte 

entre mis sábanas. 

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Cuentos: 1ra parte. 

Mi historia tiene una similar. Por curiosa, siempre termino cayendo. Encuentro verdades que andaban mejores escondidas y busco mentiras que aparecen en tus labios. Mi vida es como Alicia en el país de las pesadillas, donde nada es bonito pero todo es eterno. No creo que pueda salir de este mundo porque ya bebí de la botella que tenía tu veneno. Y por lo que veo, entré al túnel de nunca acabar. 

Hablando de tí

Hablemos de tí. Quiero describirte. Quiero recordar tus labios en los míos. Tus manos entrelazadas a las mías y tus dientes marcando mis pechos. Quiero imaginarte leyendo en la cama sin camisa y tomando café sin pantalones en la cocina. Quiero recrear tu mirada de excitación, esa que es traviesa y sabe desnudarme. Quiero que todos lean que cambiaste mi mundo, mi pequeño y extrovertido mundo y que tus roces despertaban en mí sensaciones que no conocía. Quiero que vuelvas y me arranques la ropa en un segundo pero que cuando te vallas nuevamente, no dispares. Quiero vivir de nuevo. Quiero que todos lean que eres un cabrón y que te quiero de vuelta.

Esto no es un poema…

No sé las razones, pero sus cigarrillos le daban vida. Él se veía tan seguro al fumar. Sus expresiones faciales al inhalar ese humo asesino eran casi mágicas. Aún más mágico era besar sus labios y probar su lengua con el amargo sabor. Él era mi chico rebelde con su alma perdida ¿Y yo? Su chica inocente con el corazón roto.

Una pregunta sin respuesta.

Puedo lograr que tu cama se convierta en el paraíso,
puedo acercar la luna a tu ventana solo para que la retrates,
inventarme palabras que describan tu belleza,
puedo minimizar los motivos que te hagan llorar
e incluso puedo encontrar orgasmos en tu sonrisa.
Entonces, contesta.
¿Qué tengo que hacer para que te quedes?

Destino

Tengo en mano las coordenadas que me guían
hacia tu ecuador,
el mapa que revela dónde
encontrar tu tesoro
y la llave correcta para abrir
el cofre de tus sentimientos.
Solo me falta tu consentimiento
para enamorarte.

Adicción

Tengo tanta sed de ti
que ni beberte completo me saciaría.
Mis ganas de explorarte
son sin rumbo, sin metas
y no llevo brújula.
Me quiero regalar la oportunidad
de entregarme a ti sin cadenas,
sin miedos,
completa.
No importa si tú no sientes igual
porque no tengo miedo de caer
y romperme.
Quiero descubrir el horizonte
en tu pecho,
el archipiélago de estrellas
en tu espalda,
los placeres de la vida
en tus ojos
y que encuentres tu adicción
bajo mi falda.

Delirios

Nosotros somos posiciones y arañazos.
Somos besos y mordidas.
Somos fuego y luego calma.
Nosotros somos inseguridad, pero segura.
Somos agua que no quita la sed aunque me bebas completa.
Nosotros somos sexo en cada esquina de la habitación.
Somos leche en el café y estrellas en el cielo.
Somos necesarios, pero solo el uno al otro.
Nosotros somos heridas que sanan,
también somos cicatrices que nunca cierran.
Nosotros somos el chisme de los que no follan.
Somos la envidia de los poetas,
somos agua dulce en un desierto.
Necesito dejar de inventar historias sobre nosotros.
Mejor dicho, no hay nosotros.
Nosotros es un invento de mi ingenio,
una vocal que no se escucha,
un delirio sin saberlo.
Nosotros. Tú y yo.

Lista de canciones

Listo, ya la olvidaste. No hay rastros de ella en tu mente y por primera vez en mucho tiempo piensas que eres feliz. Te ligas a la chica del metro, pelo rubio, ojos azules, piel clara y labios hermosos, en realidad está buena, pero no te convence. Vas a la disquera más cercana para comprar el nuevo disco de tu banda favorita. Mientras exploras la tienda y buscas entre todos esos discos, pasa. Ocurre que la vida es una mierda y la recuerdas. De repente has visto el “cd” de su artista favorito y te la imaginas, en bragas, bailando para ti con una copa de vino en la mano. El universo conspira contra ti mientras recuerdas sus caderas, ella tenía el sabor del paraíso en la lengua. Te destroza saber que ya no está contigo y la odias porque aún la amas y odias también haberla recordado. Buscas deprisa y al menos consigues el disco que tanto quieres, le dejas el dinero al vendedor y olvidas el cambio porque huyes. En la calle te encuentras con parejas felices que andan agarrados de la mano, te dan ganas de vomitar.  Llegas a tu casa, te aseguras de que nada te moleste, preparas un “whiskey”. Caminas hacía el toca discos y te preparas para asombrarte con nuevas canciones, tu banda nunca te decepciona. Te enamoras de la canción número tres. Buscas el título de la misma en el revés del empaque.

Lista de canciones:

  1. Alguna otra
  2. La primera vez
  3. Ve por ella, idiota.